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Tras una tormenta de críticas por parte de la comunidad de Houston, el Departamento de Bomberos y el Ejército de Salvación de esa ciudad aceptaron permitir que participen en su programa de donación de juguetes navideños hijos de inmigrantes indocumentados.
Originalmente, el “Santaclós Bombero” exigía a cualquier familia que quisiera recibir juguetes gratis, que presentar su credencial de seguridad social, un documento con el que sólo cuentan los residentes legales de ese país.
Este requisito sorprenció y molestó a muchas organizaciones no gubernamentales de aquella ciudad, pues el Departamento de Bomberos tenía hasta antes de este incidente una excelente reputación en tareas humanitarias, mientras que el Ejercito de Salvación, que es una organización religiosa, ayuda en México a immigrantes deportados de Estados Unidos.
¿Cómo puede un grupo que habla de Jesucristo, que en la mayoría de las versiones de la historia ayudó a los desamparados, pobres y demás, reconciliar esto con exigir papeles de ciudadanía para celebrar el nacimiento del profeta”, comenta Ernesto Aguilar, un conocido comentarista de temas hispanos en EU.
Un grupo de padres y niños hizo un plantón en las oficinas del Ejército de Salvación en Los Angeles protestando por la medida. Una de las pancartas en la manifestación expresaba: “Un regalo del corazón no requiere documentos”, según reporta el blog Talking Points Memo.
Nunca fue nuestra inrención ofener a nadie con nuestros requerimientos de proveer un número de Seguro Social, ni dar la impresión de que estábamos discriminando en contra de aquellos individuos o familias que no tengan un número de Seguro Social” dijo el Ejercito de Salvación a través de un comunicado difundido por AP.
“Nos complace que todos vayan a ser tratados con justicia y que el verdadero espíritu de la navidad haya prevalecido, para que los niños sean tratados como niños, no como ilegales ni nada parecido” dijo César Espinosa, un activista de derechos de inmigrantes de Houston.